La llegada del frío dispara el consumo de calefacción, ya que una gran parte de nuestro bienestar lo determina sentir que nuestro hogar mantiene una temperatura agradable. Teniendo en cuenta que el precio de la energía se ha disparado en los últimos meses, muchas personas se están planteando cambiar su sistema de calefacción. Según datos que maneja Kronos Homes, el gasto medio en calefacción con gas natural en España se sitúa entre los 750 y los 1.000 euros al año, unas cifras que pueden llegar incluso a superar los 2.000 euros anuales en el caso de utilizar calefacción eléctrica.
La elección del sistema de calefacción puede marcar una gran diferencia en términos de ahorro, comodidad, eficiencia energética y sostenibilidad, y para realizar una elección acertada hay que tener en cuenta factores como la ubicación y características de la vivienda, su ubicación, el presupuesto familiar, las necesidades que tenemos y nuestras preferencias. Por ello, los expertos de Kronos Homes nos muestras las diferentes opciones que tenemos:
Las ventajas de este sistema incluyen su eficiencia y economía, así como un abastecimiento constante de gas a través de una red de suministro. Además, emite bajas cantidades de carbono en comparación con otros combustibles fósiles.
Sin embargo, presenta la limitación de depender de una red de gas natural, que no es una fuente de energía renovable. También hay que tener en cuenta que existe un riesgo potencial de fugas de gas.
Calefacción por gas propano
Este sistema es útil en áreas rurales donde no llega el gas natural. Además, otra de sus ventajas es que las emisiones de propano son menores que las del petróleo. Sin embargo, el almacenamiento de propano en tanques puede ser una limitación en cuanto a espacio, además de constituir un problema de logística.
Calefacción de gas butano
Calefacción de gasoil
Sus ventajas incluyen la sostenibilidad y la reducción de emisiones de carbono, ya que la biomasa es una fuente de energía renovable. Sin embargo, requiere que la vivienda tenga espacio de almacenamiento suficiente para los combustibles. Además, puede generar emisiones de partículas si no se utiliza un sistema de filtrado adecuado.
Bomba de calor aerotérmica
Sin embargo, su eficacia puede verse afectada por las condiciones climáticas y su instalación puede resultar costosa, aunque la gran apuesta del mercado por este sistema de calefacción, que permitirá cumplir con la reducción de emisiones que marca la normativa europea de cara a 2050, está haciendo que se abaraten los precios.
Calefacción por geotermia
En cuanto a las desventajas de este tipo de calefacción, su instalación inicial resulta costosa para una casa independiente, ya que requiere la excavación de pozos geotérmicos, lo que provoca que el retorno de la inversión no sea tan rápido como ocurre con otros sistemas de calefacción.
Calefacción por radiadores eléctricos
Los radiadores eléctricos son dispositivos que generan e irradian calor utilizando la energía eléctrica. Son fáciles de instalar y no requieren una fuente de combustible externa. Además, presentan un fácil control y una rápida respuesta al ajuste de la temperatura.
Por el contrario, su gran desventaja es que pueden resultar costosos, especialmente en climas fríos, teniendo en cuenta los elevados precios de la electricidad.
Calefacción por radiadores de agua
Los radiadores que utilizan agua caliente para calentar las viviendas son comunes en sistemas de calefacción centralizados. Estos radiadores ofrecen un calor suave y uniforme, pero requieren de una caldera y un sistema de tuberías en el hogar para que pueda circular el agua caliente. Muchas personas lo combinan con fuentes de energía sostenibles, como la biomasa o la geotermia, con excelentes resultados.
Calefacción por suelo radiante
Este sistema consiste en tuberías o cables eléctricos instalados bajo el suelo que, una vez calentado, transmite calor al ambiente. Una de sus ventajas es que proporciona un calor confortable. Además, es especialmente eficiente cuando se utiliza con fuentes de energía renovables, pero puede ser costoso de instalar.
Calefacción central
Se trata de un sistema eficiente, pero el control comunitario impide al usuario tomar ciertas decisiones en torno a su confort, como su horario de uso o el momento del año en que se decide encender la calefacción, por ejemplo.
Calefacción individual
Este sistema de calefacción ofrece un control individualizado y ahorros potenciales en costos de energía, pero puede ser menos eficiente a gran escala. Además, requiere de un mantenimiento individualizado.
Desde Kronos Homes, señalan: “Dado que existen diferentes sistemas de calefacción en función de la energía consumida y de la emisión de calor que utilicemos conocer las ventajas e inconvenientes de cada sistema permite tomar una decisión informada y realizar la mejor elección”.




