Hidrógeno azul: Un actor clave en el futuro de la transición energética
El sector energético está experimentando una transformación, centrándose cada vez más en fuentes de energía más limpias y tecnologías que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuyan a un futuro más sostenible. En este contexto, el hidrógeno se perfila como un actor clave en la transición energética, con una variedad de métodos de producción limpia que ofrecen diferentes ventajas y competitividad en el mercado.
Los recientes resultados del Escenario de Descarbonización Energética Acelerada (AEDS), elaborado en el marco de la 7ª edición de la Perspectiva Mundial del Gas del GECF, ofrecen valiosas perspectivas sobre el futuro del hidrógeno como vector energético. Los resultados del AEDS indican que el hidrógeno tiene potencial para desempeñar un papel importante en la satisfacción de las necesidades energéticas futuras. La AEDS prevé que la demanda de hidrógeno podría alcanzar los 550 millones de toneladas ™ en 2050, lo que supondría casi el 10% de la combinación energética total. Esta elevada demanda de hidrógeno refleja su compatibilidad como vector energético, pero también pone de manifiesto la necesidad de medios de producción de hidrógeno limpios y más eficientes.
Se espera que el hidrógeno verde producido mediante la electrólisis del agua utilizando energía renovable alcance el 48% de la producción en 2050, con 270 tm de producción. Este nivel de producción requerirá una enorme cantidad de electricidad, estimada en 12.000 teravatios hora (TWh). Esto equivale al 43% de la actual generación mundial anual de electricidad, o cuatro veces la actual generación de electricidad a partir de energía eólica y solar, o el total de la actual generación de electricidad en China y EE.UU. juntos.
Además, habrá una enorme necesidad total de generación de electricidad renovable prevista en 46.000 TWh anuales a partir de energía solar y eólica en AEDS para 2050, debido al aumento de las necesidades de electricidad y a vías de descarbonización como la electrificación de los sectores energéticos. Esta enorme demanda de energía renovable es más de 12 veces superior a la generación actual a partir de energía eólica y solar, que ronda los 3.600 TWh. La necesidad de una cantidad tan grande de energía renovable hace imperativo considerar una gran cuota de producción de hidrógeno a partir de otros métodos disponibles, competitivos y maduros, como el hidrógeno azul basado en gas natural.
La AEDS prevé que se generen unas 220 tm de hidrógeno a partir de gas natural con captura y almacenamiento de carbono (CAC), lo que representará el 40% de la producción total en 2050. Este nivel de producción de hidrógeno requerirá más de 930.000 millones de metros cúbicos de gas natural de aquí a 2050. Se espera que la gasificación del carbón con CAC contribuya a alrededor del 10% o 54 millones de toneladas de producción de hidrógeno en 2050.
Fuente: edición 2022 del Global Gas Outlook 2050 del GECF (29 de enero de 2023)
La competitividad de costes de estos distintos métodos de producción de hidrógeno es un factor clave que influirá en su penetración y adopción en el mercado. El coste del hidrógeno azul y verde varía en función de varios factores, como la ubicación, el método de producción y la escala de producción. Actualmente, el hidrógeno azul es una opción más competitiva en costes que el hidrógeno verde, ya que aprovecha la infraestructura de gas natural existente y la tecnología CAC. En la actualidad, el coste medio del hidrógeno azul se estima entre 1,5 y 3 dólares por kilogramo de hidrógeno, mientras que el coste del hidrógeno verde es más elevado y oscila entre 3 y 6 dólares por kilogramo.
Sin embargo, a medida que las fuentes de energía renovables se abaraten y generalicen, se espera que el hidrógeno verde mejore su competitividad en costes y gane una gran cuota de mercado. Se espera que el coste de producción del hidrógeno verde disminuya en torno a un 50% de aquí a 2030, haciéndolo competitivo con el coste actual del hidrógeno azul. Por otra parte, también se espera que el hidrógeno azul se abarate, a medida que la tecnología de CAC mejore y se adopte más ampliamente. Para 2050, se calcula que el coste del hidrógeno verde será similar al del hidrógeno azul, con lo que ambas opciones serán viables para su uso generalizado en diversas industrias.
Es importante señalar que la transición energética no es una solución única y que se necesitan diversos métodos limpios de producción de hidrógeno para satisfacer las futuras necesidades energéticas. En este contexto, la AEDS reconoce la importancia de considerar todos los métodos limpios de producción de hidrógeno.
En conclusión, el hidrógeno es un elemento crucial en la transición energética, ya que ofrece una fuente de energía limpia y versátil que puede desempeñar un papel importante en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir a un futuro más sostenible. Los resultados del AEDS ponen de relieve la importancia de considerar todos los métodos limpios de producción de hidrógeno, incluidos el hidrógeno azul y el hidrógeno verde, en la futura combinación energética. La competitividad de costes de estos diferentes métodos de producción de hidrógeno será un factor clave que influirá en su penetración y adopción en el mercado. La transición energética implicará probablemente una combinación de métodos limpios de producción de hidrógeno adaptados a necesidades y contextos energéticos específicos.




