Verónica Garzón, una voz referente en la ingeniería industrial en nuestro país. Con más de 15 años de trayectoria en entornos de alta complejidad técnica, Verónica no solo lidera desde la experiencia en Daikin, sino que trabaja activamente en la captación de talento a través de iniciativas como Ciclo Daikin. En este 11 de febrero, hablamos con ella sobre cómo derribar barreras, despertar vocaciones STEM y el papel crucial de la mujer en la innovación tecnológica del sector de la climatización.»
- ¿Cómo ha cambiado la presencia y el peso de la mujer en la ingeniería desde tus inicios hasta hoy?
Desde mis inicios hasta hoy hemos visto una evolución positiva en la presencia de la mujer en la ingeniería y en sectores técnicos como el de la climatización. Cada vez es más habitual encontrar mujeres en posiciones técnicas, de gestión y de responsabilidad, lo que refleja un cambio progresivo en la percepción del sector y el acceso a estas profesionales.
Sin embargo, aunque el avance es evidente, todavía queda camino por recorrer. La representación femenina sigue siendo limitada, especialmente en ámbitos técnicos como la instalación, el mantenimiento o el servicio especializado. El reto ahora no es solo aumentar la presencia, sino consolidar el peso de la mujer en la toma de decisiones y en el desarrollo tecnológico del sector.
La diversidad aporta nuevas perspectivas, mejora la innovación y contribuye a ofrecer un mejor servicio. Por ello, es fundamental seguir trabajando en visibilidad, formación y generación de referentes que inspiren a las nuevas generaciones.
- ¿Qué te impulsó a elegir la Ingeniería Industrial cuando los referentes femeninos eran aún más escasos?
En mi caso, la decisión estuvo motivada por la curiosidad, el interés por la tecnología y las ganas de comprender cómo funcionan los sistemas y cómo pueden mejorar la vida de las personas. Más allá de la falta de referentes femeninos en aquel momento, lo que me impulsó fue la vocación por un ámbito con gran capacidad de transformación y aprendizaje continuo.
Mi experiencia y mi trayectoria demuestra que este sector ofrece oportunidades reales para cualquier persona con inquietud técnica, y por eso creo que es importante transmitir a las jóvenes que no deben limitar sus aspiraciones por estereotipos o percepciones tradicionales.
- Hablemos de Ciclo Daikin. Es una iniciativa valiosa para atraer talento joven. ¿Qué acciones específicas estáis llevando a cabo para que las jóvenes vean la climatización no solo como un sector de futuro, sino como una disciplina científica apasionante?
Ciclo Daikin nace precisamente con el objetivo de acercar el sector de la climatización a las nuevas generaciones y mostrarlo como un ámbito tecnológico, innovador y con impacto real en la sociedad. Dentro de esta iniciativa trabajamos en colaboración con centros educativos para mejorar la formación técnica, ofrecer programas especializados y facilitar el contacto directo con la realidad profesional del sector, tanto a nivel universitario como en grados superiores vinculados a la climatización, mantenimiento, electromecánica y eficiencia energética.
Además, promovemos iniciativas de divulgación y sensibilización que ponen en valor el papel de la climatización ante retos clave como la gestión inteligente y digitalización de las instalaciones, la sostenibilidad y la transición energética. Nuestro objetivo las jóvenes perciban que este sector no solo ofrece una carrera con alta empleabilidad, sino que es una disciplina científica estrechamente ligada la descarbonización, la gestión inteligente de instalaciones y la mejora del bienestar. Cuando se entiende el impacto real que tiene nuestra industria en la sociedad, la motivación cambia.
- ¿Cuál es el principal freno que detectáis en las jóvenes a la hora de decantarse por carreras STEM y cómo lo combatís desde la empresa?
Como mujer en un puesto directivo dentro de un sector tecnológico, veo de primera mano que el principal freno que perciben muchas jóvenes a la hora de decantarse por carreras STEM es la falta de referentes femeninos visibles. Todavía persisten estereotipos que asocian la ingeniería, la climatización o las disciplinas técnicas con profesiones “masculinas”, y eso genera dudas sobre si este camino es realmente para ellas.
Desde Daikin trabajamos para romper ese techo invisible. Lo hacemos mostrando casos reales de mujeres que lideran equipos, proyectos y áreas clave dentro de la compañía, y compartiendo sus trayectorias de una forma transparente y cercana. Nuestro objetivo es generar referentes y demostrar que el talento no tiene género. Queremos que las jóvenes vean que en este sector hay espacio para ellas, que pueden tener una carrera sólida, participar en retos tecnológicos de primer nivel y aportar su visión en un entorno que cada vez valora más la diversidad.
En definitiva, que ninguna joven descarte una carrera STEM por falta de referentes o por una percepción equivocada del sector. Queremos que decidan en libertad, con información, inspiración y posibilidades reales de crecimiento. Solo así lograremos atraer perfiles diversos y asegurar el futuro del sector.
- A menudo se asocia la climatización con un entorno puramente masculino. ¿Qué habilidades o perspectivas crees que la ingeniería femenina está aportando para modernizar y humanizar este sector?
Es cierto que históricamente la climatización se ha asociado a un entorno masculino, pero la incorporación de más mujeres ingenieras está transformando esta percepción y, sobre todo, está enriqueciendo profundamente el sector. Desde mi experiencia en Daikin, veo que la ingeniería femenina aporta tres elementos clave: una mirada más integradora, una orientación natural hacia la colaboración y una mayor sensibilidad hacia el impacto humano de las soluciones tecnológicas.
Por un lado, las mujeres tienden a abordar los proyectos desde una perspectiva global, conectando la parte técnica con la experiencia del usuario final, el confort, la salud y la sostenibilidad. Esta visión más holística es esencial en un momento en el que la climatización ya no se limita a “enfriar o calentar”, sino que forma parte de retos como la calidad del aire interior, la eficiencia operativa de los edificios o la digitalización de los sistemas.
Además, solemos aportar una fuerte capacidad para coordinar equipos multidisciplinares, impulsar el diálogo y facilitar que las decisiones técnicas se alineen con las necesidades reales del mercado y de la sociedad. En un sector en constante cambio, esta habilidad para conectar puntos y gestionar la complejidad es un activo fundamental.
Y, por último, la ingeniería femenina está ayudando a humanizar la climatización. Introducimos una sensibilidad distinta hacia el usuario y hacia el impacto social de nuestras soluciones, desde la reducción de emisiones hasta la mejora del bienestar en los espacios donde trabajamos y vivimos.
- ¿Qué le dirías a una estudiante de ingeniería que teme enfrentarse a un entorno mayoritariamente masculino tras graduarse?
A una estudiante de ingeniería que siente temor ante la idea de entrar en un entorno mayoritariamente masculino, que entiendo perfectamente este temor, pero no permitas que ese miedo condicione tu futuro. Este sector ofrece oportunidades reales, crecimiento, aprendizaje y un horizonte lleno de posibilidades para quienes deciden dar el paso.
A todas las mujeres que miran este ámbito con curiosidad o con dudas, quiero transmitirles un mensaje claro: confiad en vuestro talento, apostad por vuestra formación y atreveos a avanzar incluso cuando el vértigo aparezca. Es precisamente en ese momento, cuando una se atreve a cruzar esa frontera, donde empieza la verdadera transformación.
No dejemos que nadie limite nuestras aspiraciones. Este sector necesita nuestra voz, nuestra visión y nuestra fuerza. El momento de ocupar nuestro espacio es ahora, y cada mujer que decide entrar contribuye a construir un entorno más diverso, más innovador y justo.
- La climatización hoy no es solo ‘aire frío o caliente’, es eficiencia energética y salud. Como ingeniera en Daikin, ¿cómo contribuye vuestra innovación tecnológica a los retos actuales de sostenibilidad y descarbonización de la sociedad?
La climatización hoy es un pilar clave para la sostenibilidad, y en Daikin lo abordamos desde la innovación tecnológica y la responsabilidad ambiental. Nuestros desarrollos en eficiencia energética y uso de refrigerantes de bajo impacto permiten reducir consumos, minimizar emisiones y avanzar hacia modelos de climatización más limpios y respetuosos con el entorno.
Como ingeniera y gracias a mi trabajo en Daikin, veo cada día cómo la tecnología puede ser un motor real de descarbonización. Desde sistemas altamente eficientes hasta equipos conectados capaces de ajustar su funcionamiento en tiempo real, nuestra innovación está alineada con los retos actuales de la sociedad. La transición energética necesita soluciones concretas, y en Daikin trabajamos para que cada avance técnico se traduzca en un impacto positivo y medible en el camino hacia un futuro más sostenible.
- ¿Es la tecnología el lenguaje que permitirá a la próxima generación de mujeres liderar el cambio hacia un mundo más sostenible?
La tecnología es, sin duda, uno de los grandes lenguajes de esta generación, y será una herramienta decisiva para que más mujeres lideren la transición hacia un mundo sostenible. No se trata solo de dominar herramientas digitales, sino de entender cómo la innovación puede transformar sectores enteros como el de la climatización.
Pero la tecnología, por sí sola, no basta. Lo que realmente marcará la diferencia es la combinación entre talento, formación y valentía para ocupar espacios donde históricamente hemos sido minoría. Si algo está claro es que la sostenibilidad necesita nuevas voces y perspectivas, y las mujeres ingenieras están llamadas a ser protagonistas de ese cambio. La oportunidad está ahí, y es el momento de asumirla con determinación.


