Informes sobre las tecnologías de la cadena de frío
Por cortesía deKristina N. Widell, Eirik S. Svendsen, Souhir Hammami, Monique Baha.
Instituto Internacional de la Refrigeración (IIR)
RESUMEN
La industria pesquera global afronta un doble desafío: existe una falta de sistemas de enfriamiento adecuados a bordo que conduce a una pérdida significativa de alimentos, y el uso continuado de refrigerantes con un alto PCG amenaza la integri- dad ambiental y la salud pública.
Este informe expone el panorama general de las tecnologías de refrigeración empleadas en buques pesqueros, la repercusión ambiental de los refrigerantes utilizados y también presenta tecnologías energéticamente eficientes y respetuosas con el medioambiente. La seguridad y sostenibilidad de la refrigeración en buques pesqueros abarca la gestión adecuada de los sistemas establecidos para prevenir las fugas de refrigerante, además de la investigación y desarrollo permanente para perfeccionar la eficiencia energética general de estos sistemas.
También se incluyen algunas recomendaciones de soluciones tecnológicas para mejorar el uso, la flexibilidad y la eficiencia operativa de la energía, como pueden ser, la digitalización para optimizar el mantenimiento y el diseño de los sistemas o las soluciones de calefacción y enfriamiento integradas como, por ejemplo, la recuperación del calor residual o el almacena- miento de energía térmica en frío.
INTRODUCCIÓN
Una modernización de la cadena de frío mundial basada en tecnologías eficientes y refrigerantes sostenibles reduciría las emisiones de CO2 de la cadena de frío existente en casi un 50%, y evitaría hasta el 55% de las perdidas de alimento que actualmente se atribuyen a los fallos en la cadena de frío.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a escala global, las infraestructuras deficientes en la cadena de frío contribuyen a la perdida de entre el 30% y el 35% de la producción anual de productos alimentarios marinos (FAO, 2022). Unas perdidas que alcanzan hasta el 50 % en el caso de las pesca en pequeña escala (FAO, 2018). El Instituto Internacional de la Refrigeración (IIR) estima que, en el año 2017, se perdió el 19% del pescado y de los mariscos producidos para uso alimentario debido a una cadena de frío deficiente (Figura 1).
Un gran desafío radica en la falta de sistemas adecuados de enfriamiento y congelación en muchos buques pesqueros. Esto resulta en el deterioro y la reducción de la calidad del producto, así como, mayores descartes, lo que provoca el desperdicio de alimento y de la energía empleada para su captura. Algunas embarcaciones utilizan conservantes químicos como ácidos o formol, lo que puede poner en riesgo tanto la calidad como la salubridad del producto.

Figura 1: Según el IIR, proporción de pescado y marisco producido en el año 2017 para uso alimentario, que se perdió por la falta de refrigeración (Sarr et al. 2023)
El enfriamiento inmediato de la captura a una temperatura cercana a la temperatura de fusión del hielo (0ºC) es una mejor alternativa para garantizar una vida de almacenamiento mas duradera (Figura 2). En función de las practicas pesqueras (p. ej.: la duración de la campana) y las especies de pez, es posible que la congelación a bordo sea mas conveniente que el enfriamiento (Wibawa et al., 2022).
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