Con motivo del 1st IIR International Conference on Refrigeration Adapting to Rising Temperatures, celebrada en Manchester (UK) el pasado año 2025, organizado por el International Institute of Refrigeration (IIR/IIF), en la que Pere Moreno, Xabier Albets-Chico (de AKO. Sant Pere de Ribes. España) y César Fernández, Gabriel Zsembinszki y Luisa F. Cabeza (de GREiA Research Group, de Lérida. España) presentaron su estudio «An automated fault detection and diagnosis system for IoT connected controller devices for the cold chain»
RESUMEN
El cambio climático y el consiguiente aumento de las temperaturas obligan a la cadena de frío a funcionar en condiciones más adversas, lo que aumenta el riesgo de averías o fallos en los aparatos y sistemas de refrigeración, especialmente en el ámbito de la refrigeración comercial, donde se suelen utilizar armarios enchufables. Para reducir el riesgo de averías, los métodos automatizados de detección y diagnóstico de fallos constituyen un enfoque muy interesante, ya que permiten detectar inmediatamente las averías o incluso prevenirlas. Sin embargo, estos métodos se han basado históricamente en grandes cantidades (alta frecuencia) de datos generados por múltiples sensores que a menudo resultan difíciles de instalar en sistemas de refrigeración comercial reales. El presente artículo presenta un sistema automatizado de detección y diagnóstico de fallos basado en algoritmos de inteligencia artificial (IA) que está diseñado específicamente para incorporarse a dispositivos controladores de temperatura de bajo coste del Internet de las cosas (IoT). Dichos controladores IoT cuentan con un número limitado de sensores de temperatura y una baja frecuencia de registro de datos. El objetivo del sistema es detectar y prevenir fallos comunes en los aparatos de refrigeración comercial sin aumentar la complejidad típica de la instalación.
INTRODUCCIÓN
En el contexto del cambio climático y el aumento de las temperaturas, la cadena de frío desempeña un papel importante por varias razones: su gran impacto en la huella de carbono global de la humanidad, su relevancia para la calidad y la seguridad de los productos alimentarios y farmacéuticos y, por último, su influencia en el desperdicio y la pérdida de alimentos (y su correspondiente huella de carbono), entre otros aspectos, tal y como se explica, por ejemplo, en Ritter (2023) y en el informe del PNUMA y la FAO (2022). Por lo tanto, el correcto funcionamiento de los aparatos de refrigeración no solo proporciona las condiciones para que los productos sean seguros y frescos, evitando su deterioro, sino que también permite alcanzar una buena eficiencia y, por lo tanto, minimizar los requisitos energéticos, lo que contribuye a reducir su huella de CO2, tal y como estudió Neusel (2022)
Descargar el articulo completo AQUÍ


