Las empresas instaladoras desempeñan un papel estratégico en el desarrollo industrial, energético y tecnológico de la Comunidad de Madrid. Así lo viene defendiendo Agremia, la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, que trabaja para reforzar el reconocimiento de esta actividad, impulsar la competitividad de las empresas y trasladar a las administraciones las necesidades de un sector esencial para la transición energética.
En una entrevista en la revista de Agremia, el presidente de CEIM, Miguel Garrido, coincide en la importancia de estas empresas y reivindica una mayor participación del sector en las decisiones que afectan a su actividad, especialmente en materia industrial y energética.
Uno de los avances que Agremia considera relevantes es el reconocimiento expreso de la servindustria en el próximo Plan Industrial de la Comunidad de Madrid. Se trata de una reivindicación defendida por Agremia y Apiem, con el apoyo de CEIM y AECIM, para visibilizar el peso de las empresas de servicios industriales y su contribución a la economía madrileña.
La formación y el relevo generacional, prioridades para el sector
La falta de profesionales cualificados constituye uno de los principales desafíos para las empresas instaladoras, en todas sus especialidades de gas, calefacción, climatización, fontanería y energías renovables, encontrando dificultades para cubrir determinados perfiles mientras crece la demanda de técnicos especializados.
Ante esta situación, Agremia lleva años trabajando para atraer talento, recuperar el valor de los oficios y facilitar el relevo generacional. Entre sus iniciativas destaca Creando Cantera, un proyecto orientado a recuperar la figura del aprendiz y acercar las profesiones técnicas a las nuevas generaciones.
La asociación también participa en FYP Madrid, una plataforma que facilita la gestión de las estancias formativas de Formación Profesional (Grados D) y permite a
las empresas incorporarse de forma sencilla y acompañada a la formación de los futuros profesionales. Esta herramienta ayuda a conectar las necesidades de talento de las compañías con el sistema educativo y ofrece información, orientación y apoyo en un único espacio.
Para Agremia, reforzar la orientación académico-profesional desde edades tempranas es fundamental para dar a conocer las oportunidades laborales que ofrece el sector. Las instalaciones y la energía proporcionan salidas profesionales estables, con perspectivas de desarrollo y una creciente demanda de personal cualificado.
Las empresas instaladoras, protagonistas de la transición energética
La transición energética es otro de los ámbitos en los que Agremia defiende una mayor participación de las empresas instaladoras. Su conocimiento técnico y su contacto directo con las necesidades energéticas de hogares, edificios y empresas las convierten en actores imprescindibles para trasladar los objetivos de descarbonización a soluciones reales y eficientes.
En este sentido, Miguel Garrido, presidente de CEIM, sostiene que las empresas instaladoras “deberían poder participar activamente en el diseño de la política energética”, ya que pueden aportar una visión práctica sobre las soluciones técnicamente viables, las barreras administrativas y las mejoras necesarias en la normativa y en los sistemas de incentivos.
Agremia impulsa, precisamente, iniciativas dirigidas a materializar ese potencial. Es el caso de Ahorra con CAEs, una iniciativa que promueve la eficiencia energética a través del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) y facilita el desarrollo de actuaciones que contribuyen a reducir el consumo, entre ellas soluciones como la aerotermia. Esta iniciativa ha sido premiada recientemente con el I Premio Medioambiente de la Comunidad de Madrid en el apartado de Energía.
La asociación defiende que la descarbonización debe avanzar de la mano de la competitividad, con un marco regulatorio estable, neutralidad tecnológica y seguridad de suministro. Para ello, considera esencial que las políticas públicas tengan en cuenta la experiencia de los profesionales que ejecutan las instalaciones y hacen posible la implantación efectiva de las nuevas tecnologías.
La simplificación administrativa es otra de las prioridades de Agremia, que representa a un sector integrado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas y autónomos. El incremento de los costes laborales y energéticos, las obligaciones regulatorias y las dificultades para encontrar profesionales cualificados suponen importantes retos para la actividad empresarial. En este contexto, resulta necesario reducir las cargas burocráticas innecesarias, extender el uso de la declaración responsable cuando sea posible y avanzar hacia una regulación más sencilla, estable y predecible.
La agilización de los trámites administrativos permitiría a las empresas instaladoras ganar competitividad, dedicar más recursos a su actividad productiva y afrontar nuevas inversiones. Asimismo, contribuiría a acelerar la renovación de las instalaciones y la incorporación de soluciones más eficientes y sostenibles.
Agremia y CEIM: casi 50 años de colaboración empresarial
Agremia mantiene una estrecha colaboración con CEIM desde sus orígenes, siendo una de sus asociaciones fundadoras. Esta relación ha permitido trasladar a la patronal madrileña las necesidades y reivindicaciones de las empresas del sector de las instalaciones y la energía.
Esta cooperación resulta especialmente relevante en ámbitos como la defensa de los intereses empresariales, la formación, la cualificación profesional, la innovación y la mejora de la competitividad.
En 2027, Agremia celebrará su 50 aniversario, una efeméride que permitirá poner en valor cinco décadas de trabajo en defensa de las empresas instaladoras y de su contribución al desarrollo económico, la eficiencia energética y la modernización de las instalaciones en la Comunidad de Madrid.
Con cerca de 2.150 empresas asociadas, Agremia continuará impulsando iniciativas para fortalecer el sector, favorecer la incorporación de nuevos profesionales y consolidar el reconocimiento de las empresas instaladoras como agentes fundamentales de la transformación industrial y energética.



